lunes, 21 de mayo de 2012

Pero cuanto buitreo...

Hola chicos y chicas! Bienvenidos a otra entrada del blog!


Hoy hablaré de ese ser (por llamarlo de alguna forma) que nos encontramos siempre en un garito, un bar o una discoteca. Sí, señoras y señores, me refiero a ese ser llamado comúnmente "buitre"


El buitre es un chico, de edad relativamente joven, cuyo principal objetivo en enrollarse con el máximo número de chicas en una noche y la mayoría de sus intentos, por no decir todos, son fracasos absolutos.


En la última noche que salí de fiesta vi la mayor bandada de buitres que había visto en mi vida. Fue increíble. Los había de todos los tipos: El cani chulo que se cree el puto amo (con el rosario y la camisa abierta creyéndose que tenía un cuerpo espectacular cuando en realidad no tenía una mierda), el flipado de turno que se cree muy guay y muy ligón, hasta el típico borracho que se lanza a cualquier cosa que se mueva. Algunos preguntareis porque a mí me molesta la presencia de este ser cuando yo soy tío y no me ataca a mí. La razón es que me molesta que andan revoloteando por todos sitios constantemente y y pase constantemente al lado mío empujando, y la principal razón es que espanta a las chicas. A mí, que soy bastante tímido para ni siquiera hablar con una chica, no me beneficia en nada que las ande espantando. Y ya no os quiero contar cuando en tu grupo hay chicas y prácticamente tienes que estar pendiente toda la noche de que ninguno de estos capullos se pase con ellas. La situación pasa de ser incómoda a inaguantable. Tuve que evitar varias veces que un colega le diese a uno que era muy pesado.


En serio amigos, me da pena la gente que solo sale de fiesta para ver si se enrolla con alguien. Yo no salgo para eso, salgo para pasármelo bien, divertirme, y si surge algo con una chica, pues bienvenido sea, y si no, pues no pasa nada. Lo peor de todo es que no encuentro una solución decente ante esta plaga de buitres. Si es que desde luego... como ha degenerado el mundo de la fiesta.


Porque hoy, Ted tenía que denunciarlo.

jueves, 17 de mayo de 2012

Volvemos a las andadas...

Hola chicos y chicas! Bienvenidos a otra entrada del blog!

Bueno, llevaba un montón de tiempo sin escribir nada por diversos temas, pero al final, vuelvo otra vez al blog. Ya es la tercera vez que retomo el blog, después de 2 largos parones... A ver cuanto dura...

Esta vez no pienso hacer ni promesas ni nada, escribiré cuando pueda sin estar sometido a la presión ni al remordimiento, porque soy humano y aparte de ordenador también tengo vida.

Y dicho esto, el tema de hoy: Odio la comedias románticas. Las odio... mucho... no con todo mi ser, pero las odio bastante. ¿Por qué? Porque estas películas crean una falsa ilusión de que el amor de tu vida te está esperando a la vuelta de la esquina, de que un tío que ha sido un capullo toda su vida con las chicas, de repente encuentra al amor de su infancia, se enamora, cambia y vive feliz el resto de su vida. Regla nº 1 de la vida: Todo el mundo miente. Regla nº 2 de la vida: La gente no cambia. Llamadme cínico, pero creo que las cosas son así. Lo peor de todo, la gente se cree que le pasará lo que pasa en estas pelis... Que un día cualquiera conocerán al amor de su vida de la forma más inocente, por pura suerte. Como dice el anuncio de Martini, "la suerte es una actitud", y es cierto, vas a tener si las buscas, no si estas esperando a que te encuentre. Sobre todo odio estas pelis porque son americanas y odio su patrón de guión que aún hoy a la gente le sigue gustando, que se le va hacer... La película siempre acaba con la boda de los protagonistas, todo es perfecto y la vida es de color de rosa. Sabemos perfectamente que no es así, pero cuando vemos estas películas se nos pasa por la cabeza: "¿Y si me pasase a mí?", y piensas en la persona que te gusta y te imaginas con ella, lo que crea la falsa esperanza, que con el tiempo nos damos cuenta que es falsa y nos acaba dejando hechos una mierda.

¿Por qué escribo sobre esto? La verdad es que no lo sé, no hace mucho echaron la saga de American Pie, y teniendo ojo crítico, me di cuenta que las películas en sí era una basura. Sobre todo una película que no era de la saga original, pero el guión y el argumento es el mismo... ¡Cómo se puede ser tan gilipollas! De verdad, veía lo imbéciles que eran los protagonistas y es que no dio ganas de quitar la película casi en todo momento. De verdad, menos chorradas y más realismo.

Porque hoy, Ted está cínico.