miércoles, 11 de julio de 2012

Fantasías sexuales


Hola chicos y chicas! Bienvenidos a otra entrada del blog!

Bueno, después de unas cuantas entradas en plan sentimental, volvemos al tema que os gusta a todos: los temas picantes. Por cierto me voy a hacer un poco de promoción, así como quien no quiere la cosa. Si queréis, podéis seguirme en twitter en la cuenta de @ArturTed22. Y dad las gracias a que vuelvo a hablar de estos a @isma_riolan, ya que ha sido él el que me ha pedido una y otra vez que volviese a hablar de “guarradas”, como dice él.

Y bueno, al tema. Una fantasía sexual se trata una representación mental sobres sexo. Se puede producir de forma voluntaria o involuntaria y en igual cantidad entre hombres y mujeres, aunque popularmente se creía que los hombres fantaseaban más, pero en realidad que es que la mujeres también fantasean, y mucho, solo que de distinta forma. Mientras los hombres fantasean de una forma más visual y gráfica, teniendo siempre en mente la visualización de los genitales, las mujeres fantasean con situaciones eróticas o románticas.

Lo que no debemos confundir es la fantasía sexual con el deseo sexual, ya que la fantasía se refiere a la evocación de una situación ficticia que no tiene porque darse en la realidad, como por ejemplo, imaginar hacerlo con una persona famosa, y el deseo sexual es el anticipo de una "situación real". Aunque también puede darse que el deseo sexual tenga su origen en una fantasía; entonces estaríamos hablando de una parafilia, que es punto donde quería llegar y hacer hincapié.

Una parafilia es un patrón de comportamiento sexual donde el origen del placer no reside en el acto sexual, sino en algún detalle que lo acompañe. Hay una gran cantidad de parafilias documentadas, unas más suaves, otras más bestias, y otras muy bestias, del tipo de ponerte a pensar: "¿De verdad hay gente que le mola hacer eso o que le hagan eso? Flipo". Pero bueno, centrémonos en los más normales, como el fetichismo a ciertos accesorios de ropa, como botas, medias, guantes, etc. 

Otro tipo de parafilia son las preferencias a cierto tipo de personas, como personas más jóvenes, más mayores, mucho más mayores, o personas de otra raza o que se visten de una forma concreta, llegando a casos de travestismo. 

Otra parafilia, y parece ser que la tiene muchísima gente, es mantener relaciones al aire libre o en lugares donde pueden ser pillados, que están en la categoría exhibicionismo.

Otra es la del voyerismo, en la se que se incluye a otras persona en marco sexual sin que lleguen a participar en tal. 

Y las menos comunes, por así decirlo, son la atracción por partes del cuerpo, el sadismo o sadomasoquismo (que ya me parece pasarse un poco de la raya), y la fuerte de todas, el bestialismo, y aquí no quiero poner ejemplos porque en serio, no son muy agradables... si eso, pongo como el ejemplo la zoofilia, que es la más conocida.

Con esto termino lo que sería la entrada de información y me dispongo a hacer me típica pregunta personal. ¿Las parafilias complementan la parte erótica de la relación o pueden ser dañinas? Yo pienso que depende, si la parafilia no te causa un daño físico, psicológico o económico, si  no es algo que necesites hacer en todas tus relaciones sexuales y las personas que están involucradas son conscientes y voluntarios de lo que hacen, no tendría que ser para nada dañino y nos podría dar un poco de chispa a nuestras relaciones sexuales.

Con esto termino la entrada de hoy. Espero que os haya gustado y ya sabéis, no dudéis en decírmelo si queréis que hable de un tema en concreto. ;)

Porque hoy, Ted y todo el mundo fantasea.




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